En EMAPA-G, una de las mayores sorpresas al realizar el mantenimiento en los pozos de alcantarillado es la gran variedad de objetos que encontramos: telas, pañales, piedras, radios viejos, animales muertos, partes de llantas, ladrillos, tubos y botellas, entre otros.
Estos residuos, algunos pequeños y fáciles de retirar, y otros voluminosos y difíciles de manejar, provocan obstrucciones que colapsan los pozos y dificultan el flujo normal del agua. Como resultado, se presentan taponamientos que generan rebosamientos en las vías públicas, afectando la circulación y la salubridad.
Por ello, hacemos un llamado a la comunidad para evitar arrojar basura no biodegradable ni objetos ajenos al sistema de alcantarillado. Cuidar nuestras infraestructuras es fundamental para garantizar un buen servicio y el bienestar de todos.
